Regulación de apuestas en LATAM: lo que necesitás saber 

El mercado de apuestas latinoamericano sigue transformándose a gran velocidad: algunos países endurecen la carga fiscal sobre los operadores, otros recién están armando su marco legal, mientras las grandes marcas internacionales amplían su presencia y se legalizan en jurisdicciones clave. Reunimos los principales hechos de los últimos meses.

1xBet obtuvo su licencia definitiva en Brasil. La Secretaría de Premios y Apuestas (SPA) del Ministerio de Hacienda de Brasil otorgó a DEFY LTDA, dueña de la marca 1xBet, una licencia válida hasta 2030. El operador quedó inscripto en el registro oficial SIGAP y regresó de forma legal al mercado tras una pausa temporal al inicio de la regulación.

Colombia impuso un impuesto del 16% a las apuestas online. El Gobierno estableció por decreto que los operadores deberán pagar un impuesto al consumo por cada recarga que haga un usuario en su cuenta, calculado sobre el ingreso bruto del juego (GGR). Además, se prohibió a bancos y plataformas de pago trabajar con operadores sin licencia. La medida alcanza a los principales jugadores del mercado, como Betsson, bwin, Rushbet y Betplay.

1xBet participó en un estudio sobre seguridad de los jugadores en la región. Por encargo de la compañía se realizó una investigación en la que operadores y expertos calificaron el sistema de control actual con 7 a 8 puntos sobre 10. Según las conclusiones, la consolidación de las normas regulatorias entre países —sobre todo en sistemas descentralizados como el de Argentina— es clave para combatir las apuestas ilegales.

Chile acelera la aprobación de su ley de apuestas online. El proyecto, en debate desde 2022, fue declarado urgente por iniciativa del presidente José Antonio Kast. La norma propone un impuesto específico del 20% sobre los ingresos de los operadores, más IVA, y solo permitirá publicidad a plataformas con licencia vigente. En paralelo, el organismo tributario del país ya exige a las plataformas extranjeras el pago de IVA, pese a que su actividad sigue siendo considerada ilegal.


En general, la región avanza hacia una regulación más estricta y transparente: los países donde el mercado operaba en una zona gris comienzan a establecer licencias, impuestos y requisitos para los operadores. Para los jugadores esto implica mayor protección y previsibilidad; para las casas de apuestas, la necesidad de adaptarse a nuevas reglas en cada jurisdicción. Seguiremos de cerca cómo evoluciona la situación en Chile y en otros países donde la legislación todavía está en formación.